Rosario Murillo fue la encargada de juramentar este miércoles 26 de febrero a más de 30 mil paramilitares que operan ahora bajo la figura de “Policía Voluntaria”, incorporada a la nueva Constitución OrMu, en un acto en el que se ratificó a su consuegro, Francisco Díaz, por un nuevo período de seis años como jefe de la Policía Nacional, el principal brazo represor de la dictadura.
Estos paramilitares fueron clave en la masacre que el régimen de Daniel Ortega y Murillo desataron para reprimir las protestas civiles que dieron desde abril de 2018.
“Tomamos juramentos de la heroica policía voluntaria, guerrilleros de la paz, defensores de la paz”, leyó Murillo. “¡Viva la heroica policía voluntaria!”, finalizó. Los paramilitares fueron movilizados de varias partes del país hacia la Plaza la Fe, de Managua, vestidos con camisa blanca, pantalón oscuro y una capucha para no ser identificados.
La Constitución OrMu establece que los paramilitares operan como “cuerpo auxiliar y de apoyo а la Policía Nacional, integrada por ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses que prestan sus servicios de forma voluntaria”.
Un experto en seguridad, consultado en condición de anonimato, considera que estos actos masivos de presentación de paramilitares “tienen la intención de aterrorizar a la población”.
Ortega llama a los paramilitares los “nuevos combatientes históricos”

Ortega dijo que la recién aprobada Constitución OrMu les da a los paramilitares el lugar que les corresponde, “para sumarse a la defensa de la paz en el país”.
El dictador reconoció que fueron los paramilitares en 2018 los responsables de ejecutar los principales hechos de violencia en contra de los ciudadanos que pedían su dimisión y el su esposa ese año. “Ustedes rinden homenaje a los combatientes históricos que dieron su vida cuando fueron asesinados por los golpistas. Ahí quedó demostrado que el pueblo quería la paz. Es un día histórico porque hemos juramentado a los combatientes históricos”, refirió Ortega.
Nuevo período de Francisco Díaz como jefe policial
En este acto, Ortega y Murillo juramentaron para un nuevo período de seis años a su consuegro, Francisco Díaz Madriz, como director de la Policía Nacional. Díaz fue oficialmente nombrado como jefe de la Policía en 2018, por lo que con este nuevo mandato llegaría a 13 años en el cargo.
Mientras Murillo se encargó de juramentar a los paramilitares, Ortega fue el encargado de entregar el bastón de mando de las fuerzas policiales a Díaz, al igual que lo hizo hace menos de una semana con el jefe del Ejército, Julio César Avilés. Ortega también fue el encargado de juramentar al jefe policial.
Díaz asumió la jefatura de la Policía en 2018, después de la dimisión de Aminta Granera, aunque ya ejercía el cargo por las vías de hecho desde hace unos años antes. Fue sancionado ese mismo año por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señalado de uno de los principales responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidos durante las protestas.
También se encuentra en una lista de 15 miembros del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que un juez argentino entregó a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) para su captura por un caso que se libra en Argentina, señalado por la “violación sistemática de derechos humanos”, amparado en el principio de jurisdicción universal que permite a los países juzgar crímenes de lesa humanidad independientemente de dónde se hayan cometido.

Francisco Díaz proclama “lealtad y obediencia” a Ortega y Murillo
Francisco Díaz dijo que los paramilitares adquirieron rango constitucional “en reconocimiento por su valiosa contribución en defensa de la paz, seguridad y estabilidad”. Aseguró que estos encapuchados constituyen “la unidad y fortaleza de nuestro pueblo”.
El jefe policial ratificó, en nombre de los oficiales y paramilitares, “lealtad y obediencia” a la pareja en el poder. “Jamás permitiremos que el golpismo provoque destrucción, muerte, horror y zozobra. Reiteramos nuestro compromiso de defender la paz, defender la vida, garantizar la seguridad de las personas y sus bienes”, apuntó.
Al final de su discurso, Díaz gritó la consigna del régimen en 2018: “¡No pudieron ni podrán! ¡con la paz no se juega!”.
Ausencia de Horacio Rocha aviva reportes de su purga

Uno de los ausentes en el acto policial fue el comisionado general en retiro, Horacio Rocha, quien también es ministro asesor de la Presidencia en temas de seguridad. Desde hace cierto tiempo, Rocha gozaba con amplios poderes y confianza de la pareja presidencial. Los acompañaba en los principales actos oficiales, y se sentaba a la par de los jefes de la Policía y el Ejército.
Sin embargo, el medio de comunicación Confidencial reportó que fue separado de su cargo en la tercera semana de enero de este año.
Rocha tampoco ha estado presente en las juramentaciones de paramilitares, que comenzaron a mediados de enero. Confidencial reporta que el último acto donde apareció fue el 16 de diciembre del año pasado, durante una graduación de cadetes.
Rocha fue protagonista de un acto embarazoso, en octubre del año pasado, cuando Rosario Murillo le rechazó el saludo durante el acto central del 45 aniversario de la fundación de la Policía Nacional. Fue la primera señal de que su situación no era la mejor. La ausencia en este acto puede ser la confirmación de que se encuentra apartado de la mesa de poder.
Además de Díaz, los policías de alto rango que estuvieron presentes en el acto fueron Luis Cañas, viceministro del Ministerio del Interior, Victoriano Ruíz, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), Zhukov Serrano y Aldo Sáenz Ulloa, subdirectores de la Policía y Jaime Vanegas, inspector de la Policía.